jueves, 21 de junio de 2012

Time can be the perfect remedy.

Has cambiado. Sí. No ha sido por voluntad propia. En realidad, las circunstancias y dificultades por las que has pasado te han llevado a ello. Tanta experiencia en tan poco tiempo han contribuido a forjarte como persona, a resaltar la madurez que hay en ti, que siempre ha existido pero que en esos momentos que no te hubiera gustado vivir jamás toma más brillo que nunca y se aferra a ti como llave hacia un futuro inesperado, incierto, que hace aflorar tus dudas. Desconoces lo nunca conocido, vivido, amado y experimentado. Ese temor se hace patente en cada uno de tus movimientos y pensamientos. Todo tu universo ha cambiado y lo sabes perfectamente. Ha habido errores, sí, pero no se puede evitar lo inevitable. Tu imperfección es lo que te hace ser perfecto a ojos de quienes te admiran y sabes que están ahí cada vez que te caes, y necesitas escapar de ese abismo. Cuánto tiempo ha pasado. Aún no puedes creer que su paso haya sido tan rápido y sobre todo, tan intenso. Nunca te había regalado tantas vivencias en toda tu vida.
Ahora, más firme y decidida que nunca, te dispones a fijarte nuevas metas y objetivos. Quieres sorprenderte a ti misma, quererte más que a nadie y a nada en el mundo. Y no vas a consentir que nadie arruine tus sueños. Libre como el viento, quieres trazar tu camino y al mismo tiempo dejar jugar al destino.
Y en ese camino hacia una nueva vida, tu sonrisa, será tu mejor arma, tu optimismo tu medicina, y tu fantasía e imaginación tu escudo.
So, let it go, let love lead the way, feel your heart, let it show, give it just a little more and come on baby, bring the back light*

2 comentarios:

  1. ¡Muchas gracias! Te agradezco que dediques un ratito a adentrarte en mi mundo... a mí también me gusta mucho tu blog.

    ResponderEliminar