Éramos dos desconocidos que en el fondo se conocían a la perfección. Éramos dos mundos completamente diferentes, pero viviendo juntos un mismo sueño. Éramos y somos cómplices, compañeros de aventuras, de risas, de momentos inolvidables, de alegrías, de apoyo mutuo, de confidencias, de juegos, de sentimientos, de vidas. Y siempre seremos guardianes de un secreto, nuestro secreto. Sabíamos que el final de aquel amor no se podía escribir con letras de sangre, con lágrimas de dolor y decepción, con el velo de la ignorancia. Una bóveda de un azul intenso decorada con brillantes y relucientes estrellas se cernía sobre nosotros, y risas, palabras de ánimo, juramentos y promesas pintaban de esperanza, seguridad, certeza y confianza el ambiente que nos rodeaba y esa magia que siempre se ha dibujado en todos los momentos que hemos pasado juntos. La magia del amor había acabado, pero creíamos y seguiremos creyendo en el poder de la amistad, de aquella que un día inesperado surgió con aquellas conversaciones cotidianas y que siempre seguirá.
Difícil olvidar tantos momentos juntos, tantas palabras de amor, tanta pasión, magia, instantes que te dejan sin respiración, nervios y mariposas en el estómago,jugar a desafiar al destino, dedicarnos la vida el uno al otro, ser un todo invencible e indestructible.
Sabíamos que se acababa, y nuestro sello escribió con letras de oro el final de una historia pero que para nosotros dos también significaba la continuación de otra.
Un beso prohibido, inevitable, un beso robado, fugaz y a la vez intenso, de esos que te dejan sin aliento, que hacen levitar a tus entrañas, que te hacen viajar por un universo paralelo y explorar nuevos lugares hasta ahora desconocidos, que te hacen descubrir nuevas sensaciones en milésimas de segundo, de esos inefables que ni siquiera la razón puede explicar... besos, simplemente besos con sabor a cielo.
Lo único cierto es que siempre tendremos guardado bajo llave en el desván de nuestro corazón aquello que un día sucedió y que siempre será nuestro secreto. Siempre.
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