Hubiera preferido seguir navegando entre ilusiones,
sueños, entre mundos imaginarios, sensaciones y recuerdos, para no despertarme
e impactar de lleno en la cruda realidad, en nuestra triste realidad.
Te veo, te siento, revivo una y otra vez cada caricia,
cada beso, cada suspiro, cada nervio revolviendo mis entrañas, pero no te
tengo. Estás tan cerca que cuando en realidad te contemplo, después de tanto
tiempo, se desvanece cada anhelo, cada recuerdo, cada ilusión… y entonces todo
se tiñe de frialdad. El pasado nos ha envuelto en una niebla de recuerdos, y
ahora nos erguimos ante él como dos completos desconocidos que un día fueron
testigos de que el mundo era sólo para ellos…
Ya me había acostumbrado a una rutina sin ti, a
alimentarme solo de tus recuerdos, a aceptar, a superar, a seguir viviendo,
pero entonces el destino se interpone entre nosotros, y nos vuelve a dirigir
hacia el mismo camino, situándonos frente a frente, y destapando nuestro baúl
de sentimientos. Quiero abandonar este juego al azar, el encuentro inevitable
de miradas y recuerdos, quiero que la distancia sea lo único que nos una, lo
que vuelva todo más precioso, pero que a la vez sea la barrera hacia el
descubrimiento de un nuevo mundo que me ayude a vivir sin ti. No te vayas de
mis recuerdos, pero no traspases la frontera real de lo que un día fue y será nuestro
maravilloso sueño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario